Hace algún tiempo ya, los sevillanos Santiago y María, padres de Alvarito Molina, se vieron obligados a trasladarse a Canadá a causa de la enfermedad grave de Alvarito. Una situación sobrevenida que la familia tuvo que afrontar económica y emocionalmente. Sin embargo, por sus vida se cruzó la Casa Ronald McDonald, concretamente la Casa Ronald McDonald de Toronto, que les acogió en sus instalaciones haciendo que su estancia en el país norte americano fuera más llevadera.
A día de hoy, Alvarito está totalmente recuperado, en parte gracias a esa estancia en la Casa Ronald McDonald de Toronto que mantuvo a la familia cerca cuando el tratamiento estaba lejos de casa. Es por ello, que Santiago y María al ser conocedores de una nueva Casa Ronald McDonald abría sus puertas en Sevilla, al entender en primera persona la gran labor de la fundación y la ayuda que les brindó cuando peor lo estaban pasando, decidieron devolver esa gratitud que les fue concedida.

La Casa Ronald McDonald de Sevilla acoge a familias con menores hospitalizados de gravedad. Este recurso gratuito requiere la colaboración de particulares y empresas para su sostenimiento económico. Por ello, contar con entidades o personas solidarias que deseen apadrinar un espacio es imprescindible para la sostenibilidad de la Casa.
Ante esta situación, la familia de Alvarito Molina se puso «manos a la obra» y gracias a las aportaciones de diferentes personas solidarias movilizaron a través de una campaña de recaudación de fondos 10.050€ que servirán para apadrinar la habitación Rinoceronte.
La familia de Alvarito Molina y las personas que, con su granito de arena, han contribuido a la consecución de este reto solidario, son un ejemplo más de la solidaridad de la sociedad al entender la importancia de apoyar la labor de la Casa Ronald McDonald y su objetivo de ser un hogar fuera del hogar para todas esas familias que lo necesiten.