Las familias que se han alojado aquí saben perfectamente lo importantes que son los pequeños detalles.
Por eso muchas veces, son ellas mismas, las que una vez ya de vuelta a su hogar se acuerdan de las que aún siguen dentro de la Casa.
Estas semanas hemos recibido tres preciosas visitas que han venido cargadas de ricas donaciones: una super torta de pisto, miel de Ayora y tomates y sandía.
¡Ojalá no pare nunca esta preciosa cadena!


