A nosotras, 11 años después, nos alegra muchísimo ver como las familias se cuidan entre ellas, como comparten, como se entienden y como empatizan con su situación.
Todas saben lo complicado que es el momento que están atravesando y lo importantes que son los pequeños detalles en estos momentos.
No cabe duda de que este tipo de situaciones refuerzan la idea de que las familias de la Casa Ronald son una GRAN FAMILIA.
