Estás un día merendando tranquilamente y de repente llega Mickey a pasar la tarde contigo…
Pues sí, eso mismo le pasó a Marc el otro día y aún no se lo cree.
Después de 5 minutos literalmente en shock (y alguna que otra lagrimilla de emoción) Marc consiguió charlar tranquilamente con este simpático gran ratoncillo e incluso tirar unas canastas con él…
En nuestra Casa pasan cosas muy muy mágicas.
¡Gracias Mickey por sacar un ratito para viajar desde Paris a pasar la tarde con Marc!
